Por Meyling Tang, periodista, Fundación Cocinamar.
En agosto pasado estuvimos participando en el Tercer Foro de Economía Azul, organizado por el Instituto Mexicano de Investigación en Pesca y Acuacultura Sustentables, IMIPAS, en Cancún, México, del 20 al 22 de agosto.
Fui invitada a hablar sobre el trabajo con Tres Peces y Fundación Cocinamar en el panel sobre Soberanía y Seguridad Alimentaria.
El objetivo del panel era conocer, discutir y proponer soluciones para colaborar significativamente a la consecución de la soberanía y la seguridad alimentarias a través de la producción y el acceso suficientes, justos y equitativos a los productos de la pesca y la acuicultura sostenibles.

En nuestro relato contamos que hace ocho años abrimos un restaurante en Valparaíso cuyo foco es la pesca responsable. Compramos directo el pescado, mariscos y algas a cerca de cuarenta caletas de pescadores de todo Chile, incluido el Archipiélago de Juan Fernández. Nos adaptamos a lo que hay en los botes, con pescados de temporada, poco conocidos y de origen legal.
En un ejercicio simple, nuestra carta es flexible y cambia todas las semanas, según lo que realmente está disponible, pagamos al día a las organizaciones y nuestros platos se ofrecen a un precio justo. No tenemos intermediarios y hemos incorporado más de cien especies distintas en nuestra cocina de mar. Resultados: el restaurante está lleno desde que abrimos hasta que cerramos.

En estos años hemos desarrollado una logística eficiente para llegar con los alimentos del mar hasta Valparaíso, desde norte a sur. Y cuando nos dimos cuenta qué ese era uno de los principales cuellos de botella en la comercialización de pescados y mariscos en Chile, creamos una segunda empresa, llamada Tres Peces pescadería, @trespecespescaderia, especializada en conectar a pescadores con el mundo gastronómico. Es la primera pescadería móvil acreditada por el Servicio Nacional de Pesca y Acuicultura como comercializadora de pescados. Además, cuenta con el sello azul de Sernapesca.
En poco más de un año de funcionamiento ya hemos logrado abastecer en forma periódica a 15 restaurantes de la zona central, 100 hogares de la Quinta Región y 30 hogares de la Región Metropolitana.
Lo interesante de este viaje a México es constatar que el desarrollo de estos modelos de negocios de pesca responsable, no son solo atractivos en Chile, sino también en otros territorios del continente, donde el pescador tiene poco poder para negociar precios de venta y mucho menos el ser parte de la cadena de comercialización.
En un encuentro en la misma fecha en Cancún de la Red de Mujeres en innovación de los Océanos, Women in Ocean Food, liderada por Hatch Blue y Conservation International, pudimos reconocer el interés por estas iniciativas que sirven de inspiración a otras organizaciones de mujeres pescadoras.
Durante el Foro de Economía azul, al analizar sobre gobernanza y retos técnicos a futuro, se conversó también en la importancia de dejar de lado los diagnósticos y avanzar en pilotos prácticos de pequeña escala para mejorar la comercialización de pescados y mariscos, destacando como ejemplo positivo el caso del restaurante Tres Peces en Chile (@trespecesvalparaiso).






